miércoles, 11 de noviembre de 2015

La diversidad Cultural e Intercultural en las Audiencias Radiales

Resumen: Este presente artículo es la recopilación de un análisis profundo de cómo es que los radialistas deben estar preparados para emitir contenidos culturales e interculturales para que la audiencia no pierda su identidad cultural y por ende, para que no se olviden de dónde son. Con este trabajo pretendo convencer a la población, que se levanten, que se pongan en pie de guerra y hagan respetar sus derechos humanos.

Palabras clave: Cultura, Diversidad Cultural, Diversidad Intercultural, Audiencia, Rebelación. 


Enrique Martínez y Almería Salonava

No está en nuestras manos detener el tiempo, a decir verdad, nunca estuvo a nuestro alcance decidir o no si es que la globalización, tecnología y la era de información se congelasen en el tiempo, el tiempo es un recurso no renovable, simplemente transcurre, y ya es cuestión de nosotros como seres humanos acoplarnos a el, a esta nueva era donde prima la tecnología y la información; pero este cambio no viene solo, sino que trae consigo un cambio de la cultura que repercute también en el cambio de los individuos.
No podemos definir con precisión el término cultura debido a que existen tantos conceptos como personas en el mundo, no obstante, entre las más aproximada nos dice que la cultura es un conjunto de modos de vida y costumbre, conocimiento y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
Como ya sabemos, no todo lo que brilla es oro , por lo tanto no veamos la parte más brillante de “Globalización”, esa parte más reluciente, más visible , que nos muestra un mundo perfecto que nos facilitará nuestra existencia; veamos pues el lado oculto de este proceso, se están destruyendo las identidades culturales, se está dejando de lado las tradiciones comunes de aquellos pueblos olvidados, esos pequeños rasgos culturales que los hacen diferentes de esta ya contaminada sociedad, de esta sociedad “alienada” que canta el mal pronunciado inglés, esta sociedad que se avergüenza de su idioma natal , esta sociedad que se burla de un “serrano bajando del cerro”, ¡pobres ignorantes! , pero... ¿Cómo frenamos la desaparición de las identidades culturales? Pues, la manera más práctica, es promoviéndola, incentivemos a los ciudadanos a no olvidar sus tradiciones culturales, su folclore, sus mitos; y sí será arduo el trabajo a ejecutar, pues como ya se ha mencionado vivímos en una sociedad que se avergüenza de sus cultura, de su pasado, difícil sí mas no imposible mantener este bagaje cultural que es siempre heterogéneo y mestiza, apropiada de otros colonizada y colonizadora.

La tecnología ha irrumpido en la sociedad, ha ocupado cada una de los espacios libres que teníamos en nuestra vida, en vez de salir a jugar con una pelota de niños prefieren jugar en la Tablet con una pelota virtual, en vez de leer un libro a escribir algo a los jóvenes prefieren tomarse selfies; “gracias” a la tecnología se está modificando nuestra manera de pensar y actuar con respecto a lo cotidiano que hacíamos. La información que en tiempos atrás para conseguirlo necesitábamos recurrir a un libro, ahora lo tenemos a un CLICK de nuestro índice, información que a veces sobrepasa a nuestra capacidad de asimilación.
En esta década donde prima la tecnología simplemente no existen fronteras, no hay límites que nos impidan acceder a la información que necesitamos, por este medio podemos desarrollarnos intelectualmente, podemos interrelaciones culturalmente, conocemos y aprendemos los distintos modos de pensar y actuar de las personas de las otras culturas.
¡No existen límites ni fronteras!, pero… ¡Existirán!... A los gobernantes esta tecnología sin fronteras no les conviene ni en lo más mínimo, ya que interviene aquí el constante intercambio cultural y el crecimiento intelectual y creativo de los pueblos y las sociedades, el gobierno quiere evitar a toda costa que aquellos pueblos escondidos, aquellos pueblos olvidados se relaciones con las sociedades que conocen sus derechos y les hagan saber a los pueblos que los incentiven a romper esas cadenas que tienen maniatados gracias a la ignorancia de ellos mismos. Felizmente esta opresión no ha llegado a nosotros, este autoritarismo y censura existe en países como Alemania y Francia. ¡Luchemos por una democracia sin falsedades!, se dice que vivimos en un país democrático en donde todos nos unimos a una “buena causa”, pues sí, sólo se dice, sólo son palabras, palabras maquilladas que no se asemejan nada de lo que se hace, o ¿acaso verdaderamente el pueblo puede elegir lo que deseo escuchar?  ¡Claro que no!, Es esta autoridad mediocre que elige por nosotros, que nos pase contenidos basura, pues nos toman como seres incapaces de poder valorar contenidos valiosos ¡Ah¡ pero claro hay excepciones, existen aquellas “personas merecedoras” de alimentar su espíritu e intelecto, aquellas personas con poder también.
Pero… ¿Y cómo hacemos para que el gobierno se preocupe por nosotros? ¿Cómo hacemos para que nuestro país nos de la misma importancia que les da a los que tienen poder? Ay, pobre de nosotros los marginados, Ay pobre de nosotros los indefensos, los invisibles, a los que nadie ve, a los que nadie los oye. ¡Tampoco nos victimicemos!, somos apartados de la sociedad, Sí porque creen que somos un atraso para la sociedad; pero no, podemos unirnos y luchar juntos, luchar por nuestros derechos humanos, busquemos nuestras propias soluciones y hagamos respetar la que legalmente nos pertenece.
La diversidad cultural es una fuerza motriz del desarrollo, no sólo en lo que respecta al crecimiento económico, sino como medio de tener una vida intelectual, afectiva, moral y espiritual más enriquecedora. Esta diversidad es un componente indispensable para reducir la pobreza y alcanzar la meta del desarrollo sostenible, gracias,entre otros, al dispositivo normativo,hoy en día ya completo, elaborado en el ámbito cultural. Esta definición dada por la UNESCO explica con claridad el concepto de diversidad cultural y de cultura que estamos defendiendo con tanto ahínco. Si decimos que el gobierno quiere restringir los medios para aquellas pocas personas que luchan por sus derechos, imaginémonos pues que hará con el “problema” que representa para ellos la diversidad cultural. Ahora por otro lado, la diversidad intercultural es una amenaza mucho más amplia para el gobierno, si la comunicación entre personas de una misma sociedad constituía un peligro para la autoridad, debido al intercambio cultural ya sea en la forma de actuar o hablar; ahora pues el dialogo entre diversos ciudadanos fortalecería el respeto de la diversidad y tratarán la  compleja realidad de nuestras sociedades, esto permitirá al pueblo abrir los ojos y poder sublevarse a una autoridad mediocre, corrupta y sin moral, aquella autoridad que se esconde tras el faldón del dinero, esa autoridad que sólo saca la información que le conviene, la información precisa que los pinta como “ratas íntegras”.
¿Y... qué hay con el uno para todos y todos para uno? Debemos aprender a ser solidarios, aunque lo ideal no sería “aprender” sino inculcar, a hasta debería ser un valor innato en las personas, si estuviésemos más unidos nada ni nadie se burlaría de nosotros, ¡No debemos ser indiferentes!, La pobreza, la desnutrición, la enseñanza no universal, la desigualdad  de géneros , el VIH-sida, la falta de conciencia de sostenibilidad del medio ambiente, la indiferencia y egoísmo frente a desastres naturales, éstos y muchos más son los problemas que enfrentamos en el siglo XXVI .. Pero ¿Y cómo solucionarlos? Me encontraba en el tren eléctrico de Lima, veníamos apretados, mujeres ancianas, gestando o con un hijo en brazo se hallaban paradas mientras chicas “buenas mozas” sentadas como si nada pasara, otra señora que se encontraba también de pie gritó: oye, cédele el asiento a aquella señora que está con su bebé…  Si no hay respeto y educación en estos casos minúsculos…
Alain Finkiel Kraut (Filósofo, conductor radiofónico y escritor francés) nos explica por qué a veces las personas actúan así, éste afirma que la identidad cultural tiene dos bestias negras: el individualismo y cosmopolitismo. La colonización que hemos sufrido, nos ha confinado a un estado cultural y social, en la que esperamos que todo SE NOS DÉ HECHO.
…¿Cómo pretendemos que exista respeto y responsabilidad para trabajar en problemas sociales tan graves? Pues no será fácil como todo lo que vale la pena es esta vida, hay que trabajar desde la escala global a partir de una dimensión social e intercultural.

¿Y... el internet acaso no nos abre puertas?
Este gran universo digital que ha arrasado con casi todos los medios, más abre un sinnúmero de posibilidades para la movilización social, más vista las redes sociales. Aquellos movimientos sociales hacen uso de internet ya sea para manipular o para alentar acciones de protesta. Muchas son las veces en que los medios de comunicación intentan manipular y lograr con su cometido, pero pocas en la que se levantan a protestar. Hace algunos meses el público se sublimó en redes sociales, hicieron compañas en contra de la tv basura y sí, tal vez no lograron mucho con esto, nada más pudieron bloquear estás páginas, pero la idea es que todos juntos, como audiencias, protestaron. Pero es así, las redes sociales se pueden usar para muchísimas cosas, pueden ser utilizadas por grupos antidemocráticos que induzcan hacia el odio como también ser utilizadas por movimientos que defienden el pacifismo, la ecología y los derechos humanos. Todo dependerá de cómo y en qué medida la audiencia acepte esto.

¿Y …qué le gustaría a la audiencia que le brinde la radio? Antes de responder esta pregunta recodaremos cuándo y dónde apareció la radio. Este medio de comunicación masivo apareció en Latinoamérica en los años veinte. Gracias a ser un medio estrictamente auditivo se permitió el mismo abrirse las puertas de su audiencia, y romper las barreras de analfabetismo que existía en los pobladores por esas décadas, ... Ahora sí. A la audiencia le gusta de todo, le gusta la chatarra, la política, la economía, la cultura, le gusta de todo, por eso es conveniente que se aplique la fragmentación de la audiencia.
¿Pero... qué contenido sería ideal para las audiencias? Si una emisora satisface las expectativas de los oyentes, estas se sentirán a gusto con lo que escuchan y se verá reflejado con la sintonía brindada a la radio. Los radioescuchas tienen estilos de vida diferentes, por ende, son aquellos los que escogen sus emisoras favoritas, las cuales reflejan sus gustos, valores e identidades.
¿Y quién crea el contenido en las radios? Los expertos de la comunicación son los encargados de diseñar las programaciones radiales, ellos son los encargados de estudiar a la audiencia y de garantizar que se cumplan los objetivos que estos ofrecen con respecto al contenido. De cuán éticos y cuán buen profesional sean los radialistas dependerá la calidad (mas no la cantidad) del contenido que se emita a la audiencia, los radialistas pueden pasarse horas defendiendo determinada ideología de un político, pero esta emisión sólo tendrá éxito si la audiencia mantiene la sintonía. Los radiólogos te pueden dar chatarra y si tú como radioescucha aceptas ese tipo de mensaje aceptas también que este medio se burle de tu capacidad intelectual.

Conclusión: Existen muchos tipos de Audiencia, por lo que el contenido a emitir deberá estar acorde con la fragmentación que se ha hecho del público objetivo (en cuanto a los radioescuchas). El radialista debe incentivar la culturización a la Audiencia, enseñarles a que no tengan vergüenza de su pasado, que no tengan vergüenza de sus orígenes como ciudadanos, para que estos se sientan orgullosos de lo que son; además con este contenido emitido permitirán que el pueblo pierda el temor que le tienen a la autoridad y se rebelen contra ellos, pues son sus derechos legales lo que el poder les quiere arrebatar.

Referencias:
Israel, E. (2011). Comunicación y diversidad intercultural. Conceptos, dispositivos y estrategia en red. España
Martínez, E. & Salanova, A. (2006). Los medios de comunicación ayudan a la gestación de una cultura interétnica. Editorial Red Comunicar. España
Ramos, C. (2006). Los medios de comunicación, agentes constructores de lo real. Editorial Red Comunicar. España
Valencia, J. Midiendo y construyendo audiencias radiales.
Volpe, F. (2014). Comunicación y cultura en el siglo XXI o La era del acceso. Argentina

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1 comentario:

  1. Cinthya,
    En tu esfuerzo por hacer de tus artículos una propuesta integrista olvidas tu individualidad y te dejas llevar por lo bien sustentado por cada autor. Te quedas en una descripción y asentimiento.
    Tus audios convergen en lo mismo, cuando no todas las lecturas lo hacen.

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