La
construcción de la ciudadanía en busca de una democracia utópica
Cinthia Ramos Ñique
Estudiante del IV Ciclo de la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación.
Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo.
Resumen: Este presente paper
compila una serie de recursos informativos que nos darán una idea más clara de
cuán importante son las radios comunitarias para la sociedad en la construcción
de una ciudadanía, nos hará comprender además cómo es que estas poblaciones
asimilan la información brindada por los radialistas respecto a la constitución
de una igualdad social y al hacerse escuchar y respetar sus derechos humanos
con la ayuda de los contenidos emitidos en los diversos bloques radiofónicos.
Y tú… ¿Quién eres?, ¿Cuál es tu
posición económica?, ¿En qué trabajas?, ¿Tienes cómo solventarse?, ¿A qué
religión perteneces?... Éstas son algunas de las interrogantes que las personas
pertenecientes a las clases altas hacen para “evaluar y decidir” si INTEGRARTE
o no a un determinado grupo social; pues hoy en día, estas situaciones se hacen
presente en cualquier momento o situación. Vivimos en un país en donde
practicar nuestras costumbres nativas nos hace propensos a burlas
interminables, en un país en donde se prejuzga a la gente por el simple hecho
de vestir de determinada manera o hablar de determinada forma, vivimos en un
país en donde tenemos que abandonar nuestra cultura y dejar de lado nuestra
propia personalidad por el simple hecho de buscar aceptación, vivimos
lamentablemente en un país donde no se practica la TOLERANCIA.
Es absurdo ya ir en busca de un
país democrático, hay que darse por vencidos y dejar de buscar esa utopía, hay
que dejar de perder el tiempo y empecemos a construir, pero ya no construir un
país en donde se practique la democracia, sino “construir mentes”… Y ¿Cómo se
construyen mentes? Tal vez suene tonta la expresión, pero está bien dicha de
acuerdo al contexto, construyamos mentes, mentes con esa capacidad de pensar
que le falta a los ciudadanos del país, cerebros pensantes que tengan la
capacidad de ordenar a los demás órganos del cuerpo humano a expresarse de
distintas formas y decir “NO” (decir no con las manos, decir no con los pies,
con la cabeza, con la voz, con los gritos, con las lágrimas, y con todo los
recursos posibles hacernos escuchar, pues somos seres humanos y por ende
tenemos el DERECHO de ser respetados y hacernos respetar, somos seres íntegros
con voz y voto, TODOS POR IGUAL), cerebros con una alta capacidad de decisión y
que no sean proclives a la persuasión, y peor aún, a la manipulación, a que se
les trate a los seres humanos como títeres de esos poderíos que gobiernan el
país, de esos poderíos que se valen de la ignorancia de la sociedad para hacer
con ellos lo que les plazca.
¡No hay vuelta atrás! Algunas
nacimos para ser pobres, otros para ser ricos, hay aquellos que han nacido para
estorbar a la sociedad, y hay quienes quieren dejar “ALGO” para que los
recuerden, porque SI NO HACES NADA, NO ERES NADIE. Los pobres pueden despertar
todos los días quejándose de lo que les ha tocado vivir, quejándose de lo que
pudieron haber tenido si estuviesen en otra familia, y así transcurren las
horas, los días, las semanas, los meses, hasta que mueren, vinieron sin nada y
se van también sin nada, sin ni siquiera dejar “ALGO” para sus descendientes;
hay otros que nacieron para despilfarrar todo lo que tienen, pues creen que
nunca se quedarán en la miseria; Y HAY DE QUIENES QUIEREN DEJAR HUELLA, y de
ellos pues vale la pena hablar…
… De aquellas personas que luchan
por la “Libertad de Expresión” e “Integración” del pueblo, personas que quieren
hacer algo por la comunidad, extender su ayuda y apoyo para aquellas
poblaciones que no son escuchadas, de aquellas poblaciones con un sinnúmero de
problemas sin atención, de aquellos pueblos olvidados por el Estado, y por ende
que no reciben ayuda alguna, y el único medio de difusión por el que son
escuchados son pues, las radios comunitarias.
Pero… ¿Por qué el Estado los deja
de lado? ¿Por qué los olvida? ¿Será quizá porque temen que estos pueblos se
unan y se subleven ante el gobierno? Y si es así por qué el gobierno no les da
lo que ellos piden, son excusas ya que se diga que no hay dinero, ¡eso es
falso!, o si no, entonces cómo hay dinero para pagarle a los corruptos del
congreso o para comprarse autos lujosos a los gobernantes del país. El pueblo
sólo quiere ser escuchado, el pueblo quiere que se atiendan sus necesidades y
se resuelvan las mismas, ¿son éstos acaso intereses egoístas? Al parecer el
Estado subestima mucho a las poblaciones y las cree incompetentes de revelarse,
no nos asombremos entonces cuando éstas se levanten en pie de guerra por sus
derechos, esos derechos que son denegados y olvidados por las autoridades.
Las radios comunitarias o medios
de comunicación sin ánimo de lucro tienen como función principal realizar un
servicio a la comunidad y reúnen una serie de características:
-
Están gestionados por organizaciones sociales
privadas (en su mayoría, pues muchas veces también reciben apoyo de la misma
comunidad al realizar espacios de publicidad a las pequeñas empresas de la
comunidad, como el zapatero, el panadero, la cafetería, el carnicero, el
vendedor ambulante, etc.; aunque lo ideal sería que el propio Estado apoye con
la sostenibilidad de estas radios) que buscan una finalidad social. En su
mayoría, estas radios están dirigidas por ciudadanos comprometidos (del cual
venía diciendo que de éstos sí valía la pena mencionar) y creativos,
interesados por las tareas sociales.
-
Orientados a satisfacer las necesidades de
comunicación que necesitan los ciudadanos para su propio accionar, y a
habilitar el ejercicio del derecho a la información y libertad de expresión de
las personas integrantes de las comunidades a las que van dirigidas la emisión
de las radios comunitarias.
-
Crean unión entre los integrantes de la
comunidad, fortalecen su identidad, y fomentan a todas las comunidades entre sí
a preservar su diversidad cultural y lingüística, además de interrelacionarse
entre ellas.
-
Contribuyen al objetivo de mejorar y enriquecer los conocimientos de los
ciudadanos con el fin de un mejor entendimiento por parte del radialista, como
también por parte del receptor, pues son ellos partícipes también de la
programación radial.
-
No deben tener fines de lucro, pues han sido
creadas para ayudar a la sociedad, respetando el derecho de los mismos y
haciendo valer su opinión. Por el contrario, si se “acepta apoyo” por parte de
“poderíos” se estaría incumpliendo con el fin social, pues se dejaría que la
autoridad introduzcan ideologías y pensamientos ajenos a la comunidad.
Las radios comunitarias, como nos
lo dice "López Vigil en ¿Qué hace comunitaria a una Radio Comunitaria? (p.54)", promueven la participación de los ciudadanos y defienden
sus intereses, responden a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la
esperanza su primera propuesta, informan verazmente de los acontecimientos que
ocurren en la sociedad, ayudan a resolver los mil y un problemas de la vida
cotidiana; en sus programas se respetan todas las ideas y opiniones que se
tengan de determinado tema. Las radios comunitarias estimulan a la tolerancia
frente a la diversidad cultural, en las radios comunitarias se practica el
respeto, por ende la mujer no es tratada como objeto sexual, sino más bien como
una protagonista más propia de la comunicación social, en las radios
comunitarias las palabras de todos vuelan sin discriminaciones ni censuras.
Las radios comunitarias no fueron
creadas con el simple afán de existir y ya, sino que se crearon para
“organizar” a la población, para enriquecerlos de ciertos discursos que los
impulsen a hacer respetar sus derechos como ciudadanos. Las radios comunitarias
cumplen un papel importante en la formación y desarrollo de opinión pública
local, pues a través de la palabra los pobladores tienen esa capacidad de
recepción y asimilación del mensaje para poder así tener conocimiento de todas
las acciones sociales.
Flor Ávila Hernández, al
respecto, nos menciona que los ciudadanos tienen derecho a participar
libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus
representantes. Para hacer efectivo el derecho a la participación debe existir
un adecuado flujo informativo del Estado a los ciudadanos y viceversa, por
medio del cual el primero logre comunicar su gestión, rinda cuentas y en
consecuencia, puedan los ciudadanos efectivamente incidir en la formación,
gestión y evaluación de las políticas públicas locales, de esta manera además se
logrará la interacción continua e integración para con la ciudadanía. (Tecnologías de la información y participación ciudadana en el municipio Venezolano: un análisis normativo. p.29)
Toda la ciudadanía posee el
derecho a la información, otra forma de integración social-participativa, estos
derechos cobran mayor relevancia en la sociedad pues son los referentes a
comunicar y a recibir información. El surgimiento de un público cada vez más
enterado demanda una mayor diversificación de la información, así como poder
acceder directamente a las fuentes. De este modo se explica que la posesión o
no de datos puede comprometer la igualdad de los individuos en la sociedad de
la información, puesto que las condiciones tecnológicas y de acceso a las
innovaciones pueden ser factores que comprometan seriamente la paridad de
circunstancias entre las personas. Dicha desigualdad deriva básicamente por una
diferencia de acceso a la información y a las novedades tecnológicas,
ocasionada, entre otros factores, por la imposibilidad de costear un sistema
informático, la falta de electricidad o de servicios básicos de telefonía y el
analfabetismo informático.
Todos los grandes proyectos
requieren también de grandes esfuerzos, así, de esta manera, para que la radio
comunitaria logre cumplir con su objetivo social tenemos antes que nada, de
analizar y hacer un estudio globalizado de la audiencia a la cual nos vamos a
enfocar. Se deberá estudiar en primer
lugar a la audiencia a través de encuestas,
en la que debemos enfocarnos es el sexo a cual pertenece nuestro encuestado
(dependiendo de esto sabremos su gustos y preferencias), a su ocupación
(descubriremos y analizaremos cuáles son sus tiempos libres y qué tipo de
programación insertar dependiendo de su horario), su nivel educativo, el tipo
de radio que utiliza, si éstos tienen o no acceso a internet. Éstas son las
características fundamentales en las que tenemos que basarnos para realizar las
programaciones que concuerden con determinada audiencia.
En segundo lugar, se estudia a la audiencia como entidades
comunicacionales (radioescuchas),
con este análisis nos permitiremos investigar directamente los días disponibles
y los horarios de sintonización de los radioescuchas, sus preferencias de programación
y determinados gustos por los géneros musicales. Así también se desarrollará un
análisis riguroso del por qué los radioescuchas frecuentan la radio, esto puede
ser por diversas razones de recepción, tales como: por información,
entretenimiento, gusto por alguna religión que profesan en la radio o quizá
porque simplemente les gusta.
El estudio de la audiencia, con
sus explicaciones metodológicas constituye un insumo fundamental para diseñar
estrategias comunicacionales que permitirán la sintonización de la radio, y por
ende, el trabajo en equipo e interacción de la radio con la comunidad. Estudiar
a la audiencia nos sirve para conocer y evaluar las razones principales por las
que los radioescuchas aceptan a las radios comunitarias, pues aportan información,
integran a los vecinos, promocionan actividades socioculturales, contribuyen al
desarrollo de la comunidad local y principalmente promueven a la participación
ciudadana.
A propósito de esto, Maritza
Montero nos dice que la participación desde el plano comunicacional consiste en
informar y ser informado, escuchar y ser escuchado… Dicen que para lograr cosas
grandes se deben empezar por cosas pequeñas, y esto es lo que hacer las radios
comunitarias, si queremos vivir en un país en donde reine la verdadera
democracia se debe empezar por objetivos a corto plazo, y qué mejor que la
creación de estas radios comunitarias, pues son ellas las que van a impulsar a
que poco a poco los ciudadanos se integren, participen y practiquen la
democracia en sus propias comunidades, y esto luego se expanda hacia toda la
sociedad en donde se ofrezcan posibilidades para construcción de una ciudadanía
sin exclusión social.
A las radios
comunitarias, como lo mencioné anteriormente, se les reconoce por ser
participativas, porque ejercen y practican la libertad de expresión para con
los ciudadanos (sin ningún tipo de discriminación), por promover la
organización entre las mismas comunidades, se les reconoce por acompañar a las
ciudadanías e incentivar a las constantes luchas y reclamos para hacer respetar sus derechos,
también se les reconoce y se ven muy involucrados en las alegrías de los
pueblos cuando logran algún triunfo.
Al incentivar la participación de
la audiencia en las radios comunitarias se incrementa la autoestima de los
ciudadanos pues ellos mismos se creen lo suficientemente capaces de expresarse
libremente con la intención de que su voz sea escuchada y respetada por toda la
comunidad, pues el contenido emitido propicia cambios positivos en éstas. La
comunicación participativa trabaja de manera conjunta por alcanzar metas, y por
ende crea un ambiente en la población de igualdad y respeto por los derechos
humanos; refuerza además el tejido social a través del fortalecimiento de las
organizaciones propias a la comunidad, la comunicación participativa protege la
tradición y los valores culturales, así mismo facilita la integración de nuevos
elementos.
¿A quién no le gusta ser
escuchado? ¿A quién le gusta que omitan una de sus ideas? ¡A nadie!, si la
democracia es lo que “prima” en nuestra sociedad por qué tendríamos que
afrontar problemas de este tipo, si somos un país democrático por qué entonces
nos imponen ciertas normas, por qué nos imponen y hacen caso omiso a nuestras
necesidades como miembros de una ciudadanía. Son un sinnúmero de interrogantes
sinsentido, pues hagamos lo que hagamos, digamos lo que digamos somos una
simple “muchedumbre” sin poder. Y… entonces… cómo quieren lograr una
participación ciudadana si no se practica la democracia… o… sí se practica, pero
a la manera que ellos IMPONEN, somos títeres del poder.
Thomas Herbert Marshall
(1950) imaginaba la ciudadanía como un conjunto de derechos sociales, civiles y
políticos que podían ser disfrutados en forma IGUALITARIA por todos los
miembros de la comunidad. La define como la fuerza opuesta a la desigualdad
entre las clases sociales, extraído del libro de Villarrial, M. (2006). Construir ciudadanía: construcción democrática del Poder. p.1.
Nunca en la historia de la
humanidad se ha escuchado que los ciudadanos estén totalmente conformes con las
reglas y normas impuestas por grupos políticos de poder, es más, siempre han
existido pequeños grupos u organizaciones inconformes frente a los condiciones
implantadas por el Estado, un ejemplo de ello en nuestro país son el MRTA y
Sendero Luminoso, quienes a su manera luchan por un “país democrático”; siempre
se conforman pequeños grupos que buscan igualdad, de que sea la forma correcta
o no, ya no es tema de discusión por el momento. Hoy en día el término
ciudadanía está tomando mayor relevancia pues son las radios comunitarias
quienes están despertando a las comunidades de ese “trance” que los tenía
prisioneros e imposibilitados de expresarse libremente.
La construcción de la ciudadanía
implica básicamente educar a la población e inducirlos a que hagan respetar sus
derechos como ciudadanos, sin ningún tipo de discriminación. Históricamente las
ciudades dan origen a la ciudadanía, lo que tiene que ver con la diversidad e
impersonalidad de la vida urbana, así como las diferencias y prácticas
sociales, económicas, políticas y culturales que se ponen en juego en los lugares
que usa y habita la gente mostrando distintas maneras de pertenecer y de
participar en la sociedad.
La democracia hoy en día no puede
prescindir de la construcción de la ciudadanía, ya que para la construcción de
la ciudadanía se necesitará que las audiencias tengas un conocimiento pleno de
aquel término para que éstas apelen convencidas por lo que legalmente les
pertenece. La noción de “derechos”, desconocida durante gran parte de la
historia, comienza su evolución actual con las primeras declaraciones
elaboradas durante la Revolución Francesa y la independencia norteamericana, a
fines del siglo XVIII, quedando incorporada a las constituciones surgidas a
partir de esa época, entre ellas la nuestra…Pero necesariamente por el hecho de
que existan son cumplidas, es más, existen constantes violaciones frente a
estos derechos humanos, las empresas tanto privadas como nacionales tratan como
se les da la gana a sus empleados, en cualquier organización incluyendo la del
Estado explotan constantemente los derechos de los ciudadanos y por ende, no
hay respeto por los mismos.
Entre los principales elementos
que conforman una ciudadanía tenemos a la Igualdad legal, social y humana,
pues nos destaca como personas iguales ante la ley, dignos de recibir respeto
como todos, sin ningún tipo de exclusión ya sea por condiciones sociales,
creencias, religión, etc., y sobre todo dignos de reclamar cualquier injusticia
impartida hacia nosotros; Pertenencia activa, esto hace alusión al
sentido de, interdependencia y participación entre todos los ciudadanos, con
responsabilidad, solidaridad y lealtad; Integración Social, nos permite
incentivar a los ciudadanos que de una manera conjunta se interrelacionen para
compartir e intercambiar culturas, pensamientos, etc.
Hasta fines del siglo XVIII todas
las sociedades eran profundamente desiguales, no sólo en el aspecto económico
sino también en el jurídico. Se trataba de sociedades estamentales, en las
cuales la condición de cada persona se determinaba a partir del nacimiento: de
acuerdo a quiénes fueran sus padres cada individuo pertenecía a un sector
socialmente privilegiado o carente de privilegios; de esta manera nacía noble o
plebeyo, libre o esclavo, señor o siervo, condición que mantenía a lo largo de
toda su vida y transmitía a sus descendientes. De nada valía el esfuerzo o el
talento de cada uno, que en muy poco podían modificar el poder, la riqueza y el
prestigio social que pudiera alcanzar. Debido a este tipo de injusticias es que
se originaron las necesidades de hacer protestas en todo el mundo, por eso no
hay que sorprendernos cuando de un momento a otro tengamos al frente de
nuestros ojos, una inmensa cantidad de personas reclamando justicia e igualdad
social.
Ahora que ya analizamos lo que es
una radio comunitaria y cuáles son los múltiples beneficios que trae a los
pobladores (ayuda en la construcción de la ciudadanía, informa constantemente a
las comunidades acerca de los acontecimientos transcurridos en el país para que
éstos tomen las medidas necesarias de acuerdo a cualquier situación, incentiva
a la sociedad a hacer cumplir sus derechos, impulsa hacia una participación
ciudadana, etc.; estudiaremos el tipo de programaciones que emiten o deben
emitir las radios comunitarias.
Para que una radio tenga éxito en
la comunidad, se necesita de una persona altamente calificada y preparada en
hacer estudios a la audiencia para que de esta manera se puedan realizar
programaciones que cumplan con la visión de radio comunitaria de la audiencia.
Al crear programaciones que sean de agrado para los radioescuchas se creará
también una identidad o una “marca” que reconozca fácilmente la emisión radial,
y esto se ve reflejado con la sintonización.
Si bien es cierto, el ejecutar
una programación no es imposición de ninguna autoridad, sino simplemente de la
persona encargada de este proceso… Pero sería absurdo que esta persona saque al
aire una programación (así sea la mejor) que no sea del agrado de la audiencia.
Los programas destinados para radios comunitarias proporcionan una mayor libertad,
independencia y autonomía en su creación, razón por la cual se requiere de una
persona especializada que se encargue de hacer un estudio riguroso de lo que la
audiencia necesita para que estas programaciones “den en el blanco”. Para que
los radioescuchas sintonicen la radio, los encargados de la emisión deberán
reflejar creatividad, alegría, buena voluntad y honestidad, pues de esa manera
se creará un buen ambiente que sea de agrado para la audiencia.
Las verdaderas Radios
Comunitarias, no transmiten contenido basura como si lo hacen las radios
comerciales, pues aquellas son de carácter social y están para ayudar a las
comunidades a resolver los problemas cotidianos que se les presenta; no
obstante, esto no quiere decir que se le tiene que dar a la audiencia lo que
desean oír.
Las programaciones radiales son
construidas por el productor radial, y el tipo de programación que priman en
las Radios Comunitarias son los boletines de noticias (en lo que se destacan
básicamente las noticias de la comunidad, municipio o región), los programas
educativos o formativos, programas de diversión, programas culturales, emisión
de deportes, de creencias místicas, religiones, etc. Todo ello se realiza con
el fin de llamar la atención de los radioescuchas, y además de eso brindarles ayuda
en lo que respecta a interacciones y constantes participaciones entre las
Radios y las Audiencias. A las personas, por lo general, les cuesta participar.
Son muchas las razones que se podrían argumentar y muchas válidas para
cualquier individuo sea de zona urbana o rural: miedo a ser protagonista,
incredulidad, temor a ser manipulado, etc. Por eso razón las radios
comunitarias tratan constantemente de incentivarlos hacia la comunicación
participativa con diversos bloques radiofónicos.
Conclusión: Las radios
comunitarias fueron creadas para brindar ayuda a la sociedad, éstas ayudan
constantemente a la construcción de una ciudadanía, ciudadanía en la que se
deje de lado la discriminación, ciudadanía en la que prime la igualdad de los
Derechos Humanos para con todos los individuos (no sólo con las clases altas).
Las radios comunitarias a través de diversas programaciones emitidas por los
radialistas ayudan a enfrentar día a día los problemas que se les presenta a
los radioescuchas, además de ello estas programaciones entretienen y educan a
toda la población, razón suficiente para que el Estado les brinde un apoyo
constante a las estas Radios, y principalmente a estas comunidades a quienes se
las tienen en el olvido.
Referencias Bibliográficas:
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